Otoño: 2026
🌱 Agricultura Natural: Anana
¡Hola a todos y bienvenidos un día más al blog!
Hoy quiero compartir con ustedes un proyecto que me entusiasma
muchísimo y que vengo siguiendo de cerca desde el año pasado: el
cultivo de ananá (piña) en maceta. Aunque parezca una
planta
exótica difícil de lograr, la realidad es que podemos obtener
nuestras propias plantas a partir de un fruto que compremos en la
verdulería.
Aquí les muestro el paso a paso de cómo lo logré, además de
algunas características botánicas y requisitos clave para que se
animen a intentarlo.
Visualizador de Imagen Interactivo: Plantas de Anana
Paso a paso: Cómo obtener tus plantas de ananá
La selección y el corte: Compramos un ananá y cortamos la
corona
superior, justo por debajo de donde está el tallo, retirando la
pulpa para que no se pudra.
Enraizamiento en agua: Pelamos un poco las hojas
inferiores para
dejar el tallo expuesto y lo colocamos en un recipiente con
agua.
Paciencia: Lo dejamos en agua durante unos 3 a 4 meses
hasta que
desarrolle un buen sistema de raíces.
Trasplante directo: Una vez enraizado, lo plantamos
directamente
en su maceta definitiva. En mi caso, las mantengo protegidas en
el invernadero, en una zona donde reciben muy buen sol, y la
verdad es que vienen creciendo de diez.
Características botánicas y de cultivo
Familia: Pertenece a la familia de las
Bromeliáceas. A
diferencia de otras primas de su familia, no es
epífita, sino
una planta vivaz, terrestre y acaule (de tallo muy corto).
Origen: Es nativa de las zonas tropicales de América
del Sur,
habitando regiones del sur de Brasil, Paraguay y el norte de
Argentina.
Morfología de las hojas: Sus hojas son lanceoladas,
rígidas y
coriáceas, con un borde levemente aserrado. Están dispuestas
de forma imbricada en la base, creando una estructura que
canaliza el agua de lluvia directamente hacia el centro de la
planta, donde funciona como un pequeño reservorio.
Sustrato y pH: Para el trasplante utilicé un sustrato
muy
drenante (ya que originalmente lo preparé para unas semillas
de cerezo que no prosperaron). Lleva una buena proporción de
arena gruesa de río, humus, compost y turba. El ananá
requiere
un suelo ligeramente ácido, con un pH ideal entre 5,5 y
6.
Riego y temperatura: Al estar en el invernadero, regulo
mucho
el agua y casi no las riego en épocas frías. Es clave evitar
el encharcamiento.
El fruto: Esta planta da fruto una vez al año.
Dependiendo de
la variedad y la madurez, el fruto puede variar en colores que
van desde el rojo y violeta hasta el amarillo o verde,
regalándonos ese aroma y sabor dulce tan característico de la
gastronomía.
Espero que les haya gustado este recorrido por las
características botánicas del ananá y mi experiencia
cultivando. Si les sirvió, ¡no olviden darle 'me gusta' y
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Dejo el video en parte Uno
Dejo el video parte Dos