🌱Caminata Punta Tombo, Chubut.
Buenas tardes! Seguimos nuestro recorrido por Punta Tombo. Ahora nos toca hablar sobre el arbusto Quilembay. Espero que haya sido de su agrado. Nos vemos.
El Quilembay (o Quilimbay), cuyo nombre científico es Chuquiraga avellanedae, es uno de los arbustos más emblemáticos de la estepa patagónica y un componente vital del ecosistema en zonas costeras como Puerto de Lobos, en el límite entre Chubut y Río Negro.
Información Natural del Quilembay Esta planta, que pertenece a la familia de las asteráceas, presenta adaptaciones fascinantes para sobrevivir al rigor del clima patagónico: Morfología: Es un arbusto perenne de forma redondeada que suele alcanzar un metro de altura. Sus hojas son pequeñas, duras (coriáceas) y terminan en una espina muy aguda de color marrón rojizo, lo que le permite reducir la pérdida de agua y protegerse del viento constante. Floración: Como se observa en tu fotografía, sus flores son de un color amarillo anaranjado o dorado intenso. Tienen una textura rígida y se agrupan en cabezuelas en el extremo de las ramas. Florece principalmente entre noviembre y marzo. Rol Ecológico: Actúa como una "planta nodriza". Debido a su forma compacta, genera un microambiente protegido bajo sus ramas que permite el crecimiento de otras especies más delicadas que no sobrevivirían a la exposición directa. Además, es una fuente importante de alimento para insectos polinizadores (abejas y escarabajos) y aves como el choique. Curiosidad Histórica: Los colonos galeses de Chubut lo llamaron "celyn bach", que significa "acebo chico". Por su parte, los pueblos tehuelches lo utilizaban con fines medicinales (masticando hojas hervidas para el dolor de cabeza) y para encender fuego, ya que sus ramas arden con facilidad incluso estando verdes.
Puerto de Lobos: Turismo y Entorno Puerto de Lobos es un paraje con una mística particular, ideal para quienes buscan naturaleza virgen y tranquilidad: Ubicación Estratégica: Se encuentra sobre la Ruta Provincial 1, unos 10 km al sur del paralelo 42. Antiguamente era un punto de parada obligatorio en la ruta hacia el sur, pero hoy es un destino tranquilo, habitado principalmente por pescadores y visitantes ocasionales. Paisaje y Playas: La zona se destaca por sus playas de canto rodado y un mar que suele presentar tonos verde botella y azul profundo, gracias a la pureza del agua y el tipo de sedimento de la caleta. Observación de Fauna: Además de la flora de estepa donde domina el Quilembay y la jarilla, es un excelente sitio para ver aves marinas, flamencos en la caleta y, ocasionalmente, fauna marina desde la costa. Es un lugar apreciado por los amantes de la pesca deportiva y el campamento agreste (aunque es fundamental llevar agua y suministros, ya que no cuenta con servicios modernos). Esta combinación de arbustos espinosos pero floridos como el de tu imagen y el horizonte infinito del mar hace de Puerto de Lobos un rincón representativo de la belleza rústica de la Patagonia costera.
Sigamos con el recorrido.