domingo, 1 de febrero de 2026

Noticia: Cultivo propio de jengibre y como se inicio la producción

🌿 Actualización del Huerto Natural - Enero 2026

🌱 Desarrollo cultivo jengibre orgánico.

El cultivo del jengibre: Innovación y Crecimiento


El cultivo de jengibre está ganando terreno gracias a la innovación de los agricultores. Este año, en Gobernador López, se cosecharon 100 toneladas, lo que representa un aumento del 50% respecto al 2021. Actualmente, un grupo de 16 productores trabaja desde hace dos años para consolidar una cuenca productiva que abastezca a todo el país.


Historia y Contexto: Esta historia comenzó de la mano de inmigrantes asiáticos que se asentaron en la provincia décadas atrás, aprovechando un clima privilegiado. En los últimos años, la demanda ha crecido exponencialmente y los resultados obtenidos por los colonos han sido excelentes.


Un mercado con potencial: Hoy en día, el jengibre es un producto solicitado en todo el territorio nacional. Su raíz es apreciada en la gastronomía por su sabor picante y aroma frutal. Sin embargo, la producción actual aún no es suficiente para cubrir el mercado interno, lo que demuestra que la demanda no tiene techo. Para enfrentar este desafío, se está trabajando en la mejora de la semilla y en la ampliación de las cuencas productivas con acompañamiento técnico constante en el territorio.


Sanidad: El proceso básico para la producción: El jengibre es una especie que no produce semillas tradicionales, sino que se reproduce por división de rizomas (tallos subterráneos). Para la siembra, se utilizan trozos de peso y tamaño variable que posean al menos dos yemas activas; a estos se los conoce técnicamente como "semilla".


Claves del cultivo: Plantación: Se realiza en camellones. Suelo: Debe ser suelto y contar con abundante materia orgánica. Asistencia: El acompañamiento técnico es vital para obtener buenos rendimientos. Los nuevos productores reciben capacitación inicial y seguimiento continuo.


Mi experiencia personal Les comparto una foto de mi cultivo. Mañana lo moveré a un sector más elevado para que reciba mejor el sol y observar su desarrollo. Como lo planté tarde (en diciembre), mi plan es resguardar el bulbo hasta la primavera para volver a implantarlo con el ciclo correcto. ¡Espero que les haya gustado! El siguiente tema será el cultivo de tomate cherry. ¡Saludos!

© Blog Natural. Un saludo y ¡Feliz Cultivo!

Una mirada a la permacultura.

🌿 Actualización del Huerto Natural - Enero 2026

🌱 Paseo de tarde por Agroecología News

De la Energía al Diseño: Caminos hacia una Agricultura Regenerativa


Una mirada crítica a los modelos agrícolas y energéticos desde la perspectiva de la permacultura


El legado energético de las sociedades humanas


En los inicios de la humanidad, cuando la recolección y la caza eran la norma, la naturaleza ofrecía todo lo necesario para la vida. Los paisajes eran espacios de sustento, no de explotación, y las comunidades mantenían una relación íntima y respetuosa con la tierra. En ese entonces, la energía provenía principalmente del esfuerzo humano y el conocimiento se transmitía oralmente, en profunda vinculación con los ciclos naturales. Con la llegada de la agricultura de baja densidad, la dependencia del entorno se mantuvo. Si bien la domesticación de plantas y animales implicó una mayor intervención en el territorio, aún se preservaba el equilibrio; el uso de animales de tiro, por ejemplo, respetaba los límites biofísicos del ecosistema.


El salto industrial: más producción, más dependencia


El equilibrio comenzó a fracturarse con el aumento de la densidad poblacional. Sin embargo, existen ejemplos de sociedades preindustriales, como las de la Amazonía, que desarrollaron una agricultura regenerativa capaz de crear suelos fértiles (como la Terra Preta) y sostener poblaciones superiores a las de la Roma antigua. A pesar de que el 99% de esa población desapareció hace siglos, la alta densidad de árboles frutales nativos que persiste hoy es testimonio de su legado.


La verdadera ruptura llegó con la Revolución Industrial. El uso de maquinaria, los monocultivos y la dependencia de agroquímicos y combustibles fósiles transformaron la producción de alimentos: se pasó de colaborar con la tierra a forzarla a rendir. La agricultura industrial es hoy un sistema "hambriento" de energía no renovable; desde el tractor hasta los fertilizantes sintéticos, cada etapa depende del petróleo y el gas. Este modelo intensivo resulta insostenible, pues erosiona el suelo, degrada los ecosistemas y afecta la salud de los consumidores.


El precio oculto de la eficiencia industrial


La eficiencia moderna es un espejismo: hoy, producir una caloría de alimento requiere la inversión de entre 5 y 10 calorías de energía fósil. El costo ambiental es altísimo: emisiones de gases de efecto invernadero, degradación de suelos, pérdida crítica de biodiversidad y contaminación de acuíferos. A esto se suma el costo humano, traducido en la precarización del trabajo rural y la pérdida de soberanía alimentaria. La permacultura: diseño, conocimiento y regeneración. Frente a este panorama, la permacultura surge como una alternativa de pensamiento, diseño y habitabilidad. En lugar de sustituir procesos naturales con energía fósil, este sistema propone reducir el esfuerzo mediante un diseño inteligente.


En la permacultura, los elementos cumplen múltiples funciones: un estanque puede servir para riego, cría de peces, regulación climática y captación de nutrientes. Una cortina rompevientos, además de proteger, atrae polinizadores y ofrece frutos. Aquí, el diseño es la herramienta clave. El objetivo final es crear sistemas vivos e interconectados que regeneren suelos, aumentan la biodiversidad y capturen agua y carbono. Ante la crisis ambiental actual, la transición hacia estos modelos no es solo una opción, sino una necesidad urgente. Fin del artículo.

© Blog Natural. Un saludo y ¡Feliz Cultivo!